II
octubre 07, 2010
Ana bellamente
D. Battilana ("Homotextus")
septiembre 03, 2010
agosto 25, 2010
A Elk Ebl Filosi, que todo lo puede.
BAREMO de amistad
Un emplasto lunar, fibras de peyundí,
agua de consuela, agüita caldeada del centro de la tierra,
fugitiva al cielo, papel de librito, barbitas de maíz de sueñera, de reposo.
Filamentos de estramonio herido al fuego con blanco de cal sedienta, su engrudo de mandioca fétida.
Hilos para sujetar,
papeles para sujetar ojos
tinta para sujetar palabras.
Hijos para sujetar el tiempo.
Lo huidizo en los amigos se sostiene solo
Lo que escapa de la forma es el abismo o su retraso.
Plumas para sujetar
el pavoneo de la mente.
Agotamos la nada en la deriva y los
centavos encolumnados nos alcanzan para la laguna de ICHILOTL
La X reluciente en la tijera abierta y su secreto cerrado de mujer.
Tinta palmera de lentitud.
Gotas para poder un día saciar lo que gotas pueden una noche morir escritas.
El peldaño esmerilado de COCOVEN AZAR
El desierto de IZA-AN-AZOT renombrados e inexactos
El POPOL-VUH en la identidad tendido de pared.
La epopeya aislada del querer
se resiste antigua con las cartulinas de la celebración.
Emplasto, quejumbre.
Apartarse al ojo insoportable de la luz.
Daniel Battilana Inédito (Baremo)
agosto 12, 2010
julio 23, 2010
La esperanza de perfección inmoviliza.
Fundemos lo breve
hecho del reparto humano
de la prolijidad más posible.
El órgano plano
mis ojos que se llevaron tantos cuerpos
bordes que me sostienen.
Vistamos la piel
que nos retira de la mirada incompleta
que sólo nos ausenta
hasta que partamos.
La moneda herida de no poder quedar
fijado en los rituales que regeneran,
leer en los días el miramiento
que la solitaria escama protege del riesgo
de someter el tiempo a los deseos.
La masa heroica
que no pudo engañar el corazón.
Daniel Battilana (Inédito)
junio 29, 2010
El carozo
Uno que enciende esperas como receta divina que salvara
del sin embargo a otro que confía demasiado en la medida de sus frases.
Se lo cubre si se lo quiere
otra vez se lo cubre si se lo quiso.
Trastornado yo, hacia qué pensaba en objetos de carne o aceptaba
la voz hermética del mineral.
Estas criaturas frecuentan las sugerencias
con ese cansancio del que aguarda un secreto en la punta de otro
Crían la miniatura
si les parece mucho el descontento hacen que fomentan.
Explicó ella, diciéndolo todo, el don del ello,
Apaciguada con empujones de carne hasta blanquearte el paladar
Enjuagarte solitaria las venas.
Uno que enciende esperas en sus agujeros minúsculos
Atrayendo para sí el monologo de la furia.
Entró a detestar con ráfagas de oficina
a comienzo de un armisticio circular
a hacerle un luego a esa tarde punzada
con alfileres de gorrión
infinidad o carne alineada
parasito que la bruta y llena de poemas ociosos
un goce se cernía donde no había nada: eso era obra,
cosa sin piel: eso es obra.
Este quien en su punta blande un hueso sideral empolla el deseo.
Para flotar hay que empujar
El agua ya está hundida
Hay que empujar hasta enfurecer la hendija en las palabras
Manosearles el fuselaje ventilarles la esperanza.
Es falso lo que murmura.
Y si queman los dioses los apagas con elocuencia
Las diosas son para un banquete de olores y frotaciones.
Hay relojes que no esperan
que se ponen tu cuerpo, te niegan el espesor de los objetos buenos.
Las cosas te quieren ¡eso es aspiración!
Un reló es un tímpano que escucha como le gritamos al tiempo.
Tímpano que no sabe, no duele, no dice.
Un reló es un cuerpo con indeciso y exacto Juntados para temblar
Esto es vida, con incomodidades, corchos,
anatemas y cordialidades paso el día recluido en un intelecto.
O es un faro mi reló
a milímetros de lo vencido.
Daniel Battilana 2010
marzo 11, 2010
La esperanza insoportable
la esperanza insoportable.
Darte, decirte
qué es no creer en lo poco.
Estás al fin de cada hora y
no conoces la imagen cansada
que tú eras sin mí;
podía con algún arreglo
devolverte al extraño
rencor de todavía perderte
entre palabras rozadas para siempre.
La esperanza insoportable de lo mucho
se parece a cuando callas:
el verbo se descalza
para silenciarte.
Qué es no mirarte
si no sino de vanos o
grato vacío del secreto.
Tarde de nadie
muerde el muro
tendido de la prisa.
Alguien nada trata solo.
Un laurel miente
por nosotros
la hermosura.