octubre 06, 2011
Encallar
septiembre 17, 2011
Seros
Uno está solo
cuando no hay revoluciones
donde acudir a buscar compañía.
De no finalizar solos luego de revolucionar,
ser ninguno como antes
cero mientras revolucionamos
uno de nada revolucionario.
Insecto mula trabajo centinela
todo muere unido, muerde separado.
Luego de revolucionar
escribimos seros por cero
cada por nada
hago por vago
lo por no, ello resultó aquello,
suele por duele;
moneda es aún bandera
fusilar se usa para emparejar.
Dejamos de pronunciar
lo que conocimos
para no tener que salir
a buscar seros o ser oz.
Daniel Battilana
agosto 03, 2011
Merece una coraza
julio 16, 2011
La aguja trotadora
junio 28, 2011
Sursuncorda
junio 04, 2011
HOMBRES DE GÉNERO, baremos de ausencia
(BAREMOS, de ausencia)
Los hombres pueden pensar
en desapariciones malintencionadas
raras o acaecidas desapariciones frescas
en los corredores nada esclarecidos donde los hombres
pueden pensar en ausencias colectivas intensivas.
Parte del desear desaparecer las intenciones
resulta de pro maestrías entre hemisferios sub desarrollados.
Los hombres suelen pensar en remover los cuerpos,
evitarse de remitirlos en su estado de deseo
al futuro de los vivos entre discordias olvidados.
La bala vela es un gusano que derrota la idea
en un metal sedado de locos sacrificios.
/con enfáticas controversias hacen que parecen/
Estos hombres pueden manifestar sus devoluciones
por entre los que quedamos parecidos y ocultos.
/el fomento de la desilusión nos engrandece/
Es una señal para todo la deriva…es una señal transida la espera…
Los hombres de género pueden que volver de nuestro propio sueño.
Daniel Battilana 2005
mayo 31, 2011
La sustancia
es la plata tumultuosa
que hace plata de las cosas.
No hay moneda que la luz corrompa;
sedienta, así es la forma de Dios.
Daniel Battilana
mayo 19, 2011
Museo de lo joven
Nadie conoce nuestros objetos.
¿Será paz la aventura de parecerse?
(Ya sabemos qué apetece lo binario)
Medrar de las costumbres ingenuas.
Lo que nunca escribiría es lo que leo
por esto, lo que escribo no tiene ojos.
Por el tamaño de las cosas
juzgamos su destino: no cabe el tiempo en el insecto.
Hilos y parientes se parecen
a escamas que crispan un cuerpo.
El mar tiene más de lo que lloraré.
Hacer y no hacer son un fuego.
Un queso huele a orgía,
vaya malentendido.
Creer es un museo de lo joven.
Humanizarse del todo
para ser respetado del todo.
Así no vale ser bueno.
Hilos por un museo
conservo hilos de un museo
paciente hilo.
Argumento no estar, no haber pasado.
¿Será paz el roce de los animales que están desnudos
hasta que los enterramos?
El constante parecido entre casa y mesa.
Daniel Battilana.
mayo 14, 2011
abril 29, 2011
La ración del sentido
abril 18, 2011
Traza de un azar
abril 11, 2011
Qué de mí
Digo pimientos
marzo 30, 2011
Me gallo un día
marzo 19, 2011
Cuchilla negra
febrero 28, 2011
enero 24, 2011
noviembre 04, 2010
Obedece a tu residuo
D. Battilana
octubre 20, 2010
El ajeno
octubre 19, 2010
Las buenas sardinas
O peces
octubre 07, 2010
Reina la obra
D. Battilana
Ana bellamente
D. Battilana ("Homotextus")
septiembre 03, 2010
agosto 25, 2010
A Elk Ebl Filosi, que todo lo puede.
BAREMO de amistad
Un emplasto lunar, fibras de peyundí,
agua de consuela, agüita caldeada del centro de la tierra,
fugitiva al cielo, papel de librito, barbitas de maíz de sueñera, de reposo.
Filamentos de estramonio herido al fuego con blanco de cal sedienta, su engrudo de mandioca fétida.
Hilos para sujetar,
papeles para sujetar ojos
tinta para sujetar palabras.
Hijos para sujetar el tiempo.
Lo huidizo en los amigos se sostiene solo
Lo que escapa de la forma es el abismo o su retraso.
Plumas para sujetar
el pavoneo de la mente.
Agotamos la nada en la deriva y los
centavos encolumnados nos alcanzan para la laguna de ICHILOTL
La X reluciente en la tijera abierta y su secreto cerrado de mujer.
Tinta palmera de lentitud.
Gotas para poder un día saciar lo que gotas pueden una noche morir escritas.
El peldaño esmerilado de COCOVEN AZAR
El desierto de IZA-AN-AZOT renombrados e inexactos
El POPOL-VUH en la identidad tendido de pared.
La epopeya aislada del querer
se resiste antigua con las cartulinas de la celebración.
Emplasto, quejumbre.
Apartarse al ojo insoportable de la luz.
Daniel Battilana Inédito (Baremo)
agosto 12, 2010
julio 23, 2010
La esperanza de perfección inmoviliza.
Fundemos lo breve
hecho del reparto humano
de la prolijidad más posible.
El órgano plano
mis ojos que se llevaron tantos cuerpos
bordes que me sostienen.
Vistamos la piel
que nos retira de la mirada incompleta
que sólo nos ausenta
hasta que partamos.
La moneda herida de no poder quedar
fijado en los rituales que regeneran,
leer en los días el miramiento
que la solitaria escama protege del riesgo
de someter el tiempo a los deseos.
La masa heroica
que no pudo engañar el corazón.
Daniel Battilana (Inédito)
junio 29, 2010
El carozo
Uno que enciende esperas como receta divina que salvara
del sin embargo a otro que confía demasiado en la medida de sus frases.
Se lo cubre si se lo quiere
otra vez se lo cubre si se lo quiso.
Trastornado yo, hacia qué pensaba en objetos de carne o aceptaba
la voz hermética del mineral.
Estas criaturas frecuentan las sugerencias
con ese cansancio del que aguarda un secreto en la punta de otro
Crían la miniatura
si les parece mucho el descontento hacen que fomentan.
Explicó ella, diciéndolo todo, el don del ello,
Apaciguada con empujones de carne hasta blanquearte el paladar
Enjuagarte solitaria las venas.
Uno que enciende esperas en sus agujeros minúsculos
Atrayendo para sí el monologo de la furia.
Entró a detestar con ráfagas de oficina
a comienzo de un armisticio circular
a hacerle un luego a esa tarde punzada
con alfileres de gorrión
infinidad o carne alineada
parasito que la bruta y llena de poemas ociosos
un goce se cernía donde no había nada: eso era obra,
cosa sin piel: eso es obra.
Este quien en su punta blande un hueso sideral empolla el deseo.
Para flotar hay que empujar
El agua ya está hundida
Hay que empujar hasta enfurecer la hendija en las palabras
Manosearles el fuselaje ventilarles la esperanza.
Es falso lo que murmura.
Y si queman los dioses los apagas con elocuencia
Las diosas son para un banquete de olores y frotaciones.
Hay relojes que no esperan
que se ponen tu cuerpo, te niegan el espesor de los objetos buenos.
Las cosas te quieren ¡eso es aspiración!
Un reló es un tímpano que escucha como le gritamos al tiempo.
Tímpano que no sabe, no duele, no dice.
Un reló es un cuerpo con indeciso y exacto Juntados para temblar
Esto es vida, con incomodidades, corchos,
anatemas y cordialidades paso el día recluido en un intelecto.
O es un faro mi reló
a milímetros de lo vencido.
Daniel Battilana 2010
marzo 11, 2010
La esperanza insoportable
la esperanza insoportable.
Darte, decirte
qué es no creer en lo poco.
Estás al fin de cada hora y
no conoces la imagen cansada
que tú eras sin mí;
podía con algún arreglo
devolverte al extraño
rencor de todavía perderte
entre palabras rozadas para siempre.
La esperanza insoportable de lo mucho
se parece a cuando callas:
el verbo se descalza
para silenciarte.
Qué es no mirarte
si no sino de vanos o
grato vacío del secreto.
Tarde de nadie
muerde el muro
tendido de la prisa.
Alguien nada trata solo.
Un laurel miente
por nosotros
la hermosura.
noviembre 06, 2009
octubre 28, 2009
octubre 22, 2009
Aniquilar los desconocimientos
¿Soy un becerro?
Estuve parado cuatro horas recordándome sin parar,
nadie sabe qué ejercito realmente,
¿Serán las propiedades lácteas cuyas mansedumbres busco?
La agonía vacuna de esperar el aspecto semántico de la violencia.
Los impuestos pagan ejércitos privados, ejércitos de políticos,
Mercenarios que nos cuidan…contienen toda aspiración.
Los jueces que te casan son los mismos que administran la obediencia
que le tributamos a nuestros verdugos.
La modernidad de los recursos distribuye pobreza con dinero
Un ejército de mendigos asegura la pasificación.
Unos amontonados en los conos mísero urbanos
Otros asalariados en sus corrales de lujo.
El yogurt me asusta
¿Hay cosa tan desobediente que una vaca?
Me ofrecen deseos de otro, es con prestancia que BOTO, me cuido de lo que creo.
El yogurt me asusta me indigna de particulares ocasos de clase;
aflora lo político en esta ingesta de temores, los anarco liberales no tienen yeyuno.
Sigo parado o es como pretender aniquilar los desconocimientos.
Aniquilar los desconocimientos!!! Qué escribo.
Si se estudia para votar: VOTAR
Aniquilar los desconocimientos para: BOTAR
Hay un sedicioso en la vía láctea.
Hay cuatro estados para la leche:
La leche el queso el yogurt y la vaca.
¿Hay cosa más desobediente que una vaca tomando yogurt?
julio 27, 2009
diciembre 17, 2008
Imposible es estar despierto en ese sueño
sin que te pase algo cincelado a sudor y bravata
los dormidos cincelan con el oro etéreo
que destiló J.R .Jiménez .
El sueño en el que estas despierto es la poesía
summa contra summa
La poesía enseña a restar
El Ser sutil toma una siesta en el presídium.
septiembre 01, 2008
Vinilo
se acumula cierta costra
considerada el principio de todo.
Hay una memoria en este daño
adulterada por los dedos.
Con menos de dos gramos
el diamante hiende a tropiezos el surco
y no derriba la cascarita.
Hace un rato Bobby Jacket y Jack Teagarden
se peleaban en esta escama del vinilo.
Con mi viejo mareábamos a 33
uno de Hernán Oliva, papá
me preguntaba si creía en
la muerte después de la vida;
no quise decirle que a su edad
los discos giran con la de Cristo y
a la mía, todo escudo negro
que fermenta rayaduras
se parece a la eternidad.
Yo dejé de ser eterno
al nacer mis hijos,
fui entonces el principio de todo.
abril 03, 2008
marzo 15, 2008
marzo 13, 2008
marzo 12, 2008
diciembre 11, 2007
octubre 09, 2007
octubre 04, 2007
mayo 04, 2007
abril 27, 2007
abril 13, 2007
A veces nuestro itinerario de percepciones nos domestica los sentidos, que se vuelven dóciles para aquello que “debería” registrarse; y a esto suele rendirse el detalle del cómo. Entonces, por frecuentación no advertimos lo elemental, y por familiaridad, lo aberrante. A estas distorsiones, que sólo inician una larga serie, cabe añadir aquí la cuestión de la intensidad. Lo tenue y sutil bien puede sustraerse a un registro estándar y no ser visto ni oído. En el caso de Daniel Battilana ocurre un hecho similar aunque paradójico: es tal la intensidad, su voltaje, que la percepción interna, no menos anestesiada, sólo atina a balbucir: “¿Qué?...”
De allí tal vez provenga parte de esa fama de “poeta oscuro”, que cae sobre su obra como una interdicción. Porque si no se capta la pasión, prieta y altamente concentrada en sus líneas, éstas podrían devenir un tejido hermético, aunque la oscuridad vaya en los ojos de quien las visita, distraído o prejuicioso. Esta es, creemos, la llave de su poética; de algún modo, llave maestra que también nos abre otras puertas interiores, nuevos hallazgos.
Bastaría, en Vulnerario (Cucaña ediciones, 2002), lastimarnos de estos versos para sentir la intensidad: “Considérame vivo/ es mi ventaja sobre el mundo”; “Llueve tan bien y pone miedo”; “Mejor es volver/ por la revancha/ atado de nudo”; “Es incomparable/ acaparar el día” o “Soy/ y me alegra/ el mínimo crepitar de alas”... Picos, puntas de un iceberg caliente; señales de la vita d’un uomo, como tituló Ungaretti a su poesía completa.
Allí se inscribe el poeta, gotea su tinta vital en lo que añade, con una sintaxis que se muerde a sí misma en un rigor sin complacencias. ¿Podemos llamar barroca, gongorina a frases como éstas?... Leemos –o desciframos- en la erótica de Homotextus (Cucaña ediciones, 2004): “Creído que más llama/ es la sombra que le devuelves/ a mi supuesta forma” o “No me salve un cuerpo de lo que no había/ para ocultar que pusiste un hueco donde lo quería”... ¿O también pueden pensarse como una voz más acá de la voz, obstinada y hasta retorcida en la busca de su propia veracidad, casi anterior a un cierto discurso formal? Un sintagma que se complica por lo no dicho; que se oscurece, sí, pero de blanco, de silencios, de esa pre-voz mucho más cercana al deseo y el llanto, a la rabia y la fatiga que la prolija mimesis.
Y aquí aparece, al fin, lo coloquial auténtico. No la frivolidad, que a todo se allana y sirve para que todo, a su vez, le sea allanado y servido. Hablamos de esa a esa respiración de voces que sobrevive cuando ya no hay “palabras en la fuerza”, en ese poema “que no leerán los amigos”. Nos oímos, así, en giros como: “Sedada o algo de agobio”, “Yo te daba herida, te daba herida”, “Trabajo de hacer”...
Es cierto que los títulos se cierran sobre sí y algunas palabras piden diccionarios: voces de la química, la física, la biología, la mecánica metaforizan un mundo que las necesita para ser. En el centro de esta ingeniería de pasiones -y también paradójicamente- nos aguarda lo más sensible: un poeta que ha logrado escribirse, tan difícil como fácil, y oscuro de rigor.
Daniel Gayoso
danielgayoso@hotmail.com
Especial para Oestiario. Buenos Aires 2005
abril 07, 2007
Es mi principio.
Perfora lo oscuro el colibrí nocturno,
quiero que el cuello amargo de la flor
tape mi rostro
Soy un objeto viejo
cubierto de ortigas
pero la risa es mi principio.
Tu mujer está parada
orinada de alegría,
la tremenda hembra cuelga de mi verdad.
Pero la risa es mi principio.
abril 03, 2007
cierta de objetos que parecen desilusiones vivientes?
Traté este afán
como trato a las voluntades
que en los niños atestiguan
el pudor del ser estar.
Por ser largo es delirante mi poema,
no hay héroe sin moneda.
Tan solvente y acariciador
nadie más lejos de creerse
purificado por la razón.
Sacrificado sobre un tajo.