octubre 08, 2012

En México



EN MÉXICO

I

Berbecha rusquita
misa a dos voces
el perdón te acecha
rusquita te acecha
el lunatopo merengón
runfala el halago
tima en el alma
misa en el cuerpo
te prueban alas.

II

Salsa corazón
corre en mis venas
salsita razón
arde en Tasco
que me voy
sabañón herido
salsa corazón
sin los brazos.






Daniel  Battilana México 1997 (Vulnerario)

septiembre 27, 2012

El oráculo

El oráculo de esta mañana
y mi versión del aire
y oráculos de aire
en mi versión de esta mañana.

Súbitamente
el pan digital lanza sus rincones,
sacarse los rincones
de panes y fidelidades.

Sacarse un pan.

Ya no come tanto
Ya no come el viernes
Ya no lava el plato
Ya no vive fuerte
Qué tipo con pena.

Dispensado en un sueño
me llega mi padre y lo esquivo
no podría despertar sin él.

Me saco un pan.



Daniel Battilana

septiembre 15, 2012

Regular y estacionario





Recibo la pregunta, quieren conocer por qué escribo.

La respuesta es una imposible escalera hasta donde sé
puedo el cómo parecido a un residuo de marea.
Soy mediterráneo, puedo que me duele, pretendo
y hago que pretendo, significo que soy signo conmigo
lo posible confundido y lo benigno fulminante de agobio.
Lo restante es del cuerpo que mantengo sucio y bien trato
por lo cual tengo por costumbre la sensatez muscular
de la idea ponderada de magnitudes casi estelares.
Un síntoma parecido a confundirme pero lo doy por tierra
es saberme rodeado de desnudeces aferradas son las ignorancias y sus fronteras
permanecen enceradas al ojo conservador, al asalto perezoso del péndulo
asistido en el sulfato que precede al crecimiento siempre cístico.
Los estercoles coladores y abrazos merecidos están también elásticos
dispuestos a perdonar que lloro la búsqueda de las secuencias aunque
la cisterna del afecto no cumple con las bajezas por completar y reparar.
Hierático lento
la melancólica letanía con señalar que existo detenido.
Es el cedazo molecular del crecimiento que agrega hábito donde hubo deseo.
Preguntan es porque no pueden.
Son desasosiego o pérdida de poder el grito
Desarrollo que fui hasta la meta y no volví para encontrarme
con el premio quieto de la partida. Las bienvenidas hartas de soledad
las tengo escritas para que no pregunten y lean lo que no pueden ver
Lo explicable sucedido antes que el ego lo marchite.
Ufano pitio rufo menores conocidos con intenciones de dificultar
la comprensión estanca
Declaro cuatro espacios: la poesía la modestia el encomio y  
los años secos de torpezas y quemazón.
Tengo lo amoroso por objeto y además al sujeto de esa intriga tengo temo trato y tanto
de indoloro que soborno al olvido contemplando.
Escombrado de olvidar, bulbo cinerario.
Elementado de pareceres todos desencantos.
El cilindro con que amanso a empujones mis instintos tiene descendencia.
Me detuve en todas las desdichas que tenían puerta.
Esto es contestar que soy un improbable.


Daniel Battilana

Lo poco

Una primera cosa una misma cosa nos altera con alivio de rigor.

Es con soltura que recorro lo que habita el sueño
armo mis ojos en las aberturas ponderadas de miedo.

Fuerzo la salida, uno es la puerta.

Por el visillo nos derrota el tiempo
hecho a la manera de suponerlo
eso parecido a la torpeza.

Queremos ver con un querer que olvidó
la mirada antigua de lo poco.

Hartos los sueños
emiten su escrúpulo vacío
a la sombra de lo real amparo.

Tener calibrado el cilindro del ánimo
palpitar hasta el supuesto
en que despiertan las sombras del día
(esa noche exagera en nosotros
la sustancia perezosa que roza la palabra nunca)

La luz del ruido nos hace nítidos,
viene de cuando estábamos juntos y
fruncíamos el cuerpo de los intentos.

La intemperie del final presta sus ruinas
al torpe y sagrado momo de esta risa.

La casa se me ha dormido de tanto llorar silencio.


Daniel Battilana

Lo fermente



Qué queda ahora del órgano de la pudicia.
Esto que hacemos ¿satura de interioridad el mundo?
¿Existe la tentación analítica?
¿Cristaliza el consenso?
¿Soy la venganza semiótica del caos?
Cuando le creo a McLuhan ¿me imprimo?
El factor de juicio diferido es un malestar de la insensatez.
El peso de los significados cuyo mediato es la miseria privada,
construye sus alivios con subjetividades
parecidas todas al bienestar de no empeorar.
Mi deseo de abstraer se puede confundir con presunción. Busco lo entrañable, la restauración, no en las técnicas cristianas del mejoral remordimiento, sino en la capacidad nona de la estupidez (incondicional de la obediencia).
La sintonía del sentido, en el desorden de las obligaciones atroces,
todo por el desdén de sobrevivir.

Enrarecido y acrítico busco el pectoral de la noche.

Cretinos por el abandono de las ideas que costaron… Adventicios
entretenidos con lo que perdemos.
El objeto moral de mis objetos no es ya un objeto:
la génesis improvisada del apuro lo puso a redituar.

Nos puso se puso.

Las plantas enloquecen sin sus estaciones,
sin señales para florecer en la sincronía del insecto con flor,
la estocada que fermente los altares filosos de la vida. La lluvia del mundo nos incomoda, es mal tiempo.
Los habitantes de este cuerpo enloquecen sin sus privaciones
Todo enloquece sin sus extremos.



Daniel Battilana

Soy eso que queda

Soy eso que queda
de la sal perdida
en el agua.

El organismo intenso
con un interior alado
y sujeto improbable
de un vuelo, recordatorio
inmóvil que no parte.

Sumo la memoria heredada
y más memoria que poder
alzarme para conquistar
el olvido incipiente
de la libertad que atormenta a los vivos.

Tanto agita
tanto seduce incorporarse
soy que quiero
tengo que arrebato
sólido sostengo
el cuenco del favor
por oscilar penoso
o sujeto improbable
de perecer alado
en mi ironía.

Siento que recuerdo
forzado en otros
las repeticiones
trajín tarea por
cuanto sé diferenciarme
de mi igual parecido
a la velocidad apalabrada
de tanta idea.

Tanto agita
el agua que incolora
el salitre disperso
al precipitarme.

Tanta tarea tanto
y no descansar que es gota.

Daniel Battilana

Enfermo de soluciones
blando para avanzar entre blandos.
Porfiado en detenerme
ante un saco de días.
Los submarinos de tu cuello derivan
en vanillas tocadas.

Asco es el placer de nadie.

Quien sopla soplas
de tus antes
merece ser
amenazado por tus ropas.
Favorito a un lazo me agrego
a los miradores testigos,
bebedores baldíos enlutados de vino.
Las contentas hacen meditaciones
elasticumbres falorarpias, revelardías.

Va entre hombros la mendiga de razón.

Un alboroto de manos me hace eterno.


Daniel Battilana


agosto 12, 2012

El niño social

El niño aislado no habla
el niño sin poesía no escucha
                                    sino su poesía.

Después de la cuarta palabra son humanos
                                                  y no preguntan.


El niño social no escucha.

agosto 05, 2012

No es broma el Circo


No es broma el Circo

El circo no es broma

Por suerte el génesis se entiende

Hay pequeños y Glandes acróbatas

Hacen Atrobalsas saltando soledades

Nadie atiende a los Pajasos tristes

La bola les miente cuando alfabetean el presente

Cualquier verso probable se los hace el león

No es broma que nos atienda el león.

Que la nena cuenta los silicios

cuando le dan y le dan reja

Frotar la cuerda floja y paff

Que la siempre red te ataje la sombra



Saludadoras y saludantes

Carpa lluvia de ayer

Tachos con perlas

Perros hablantes

Perro barón

Mono barón

Elefante mujer



Por suerte el génesis se entiende



Daniel Battilana (HUMANADA)

mayo 24, 2012



Leer es la superstición de la poesía

La poesía es la superstición de leer

No existe leer ni poesía



Daniel Battilana

abril 27, 2012

El pubis de Lola Mora


La uña de Kant
la axila de Hegel
aquella rodilla femenina de Parménides
absceso de Sócrates
una caries de Shopenhauer
ese resfriado de Faraday.

La pupila de Ravaisson
la sed de tafanarios de Sísifo
la calma de Bergson
el martillo de Maxwell.

Los pendejos de Marx
los otros pendejos de Marx.

Lágrimas de Leibniz.

El pubis de Lola Mora
su sudor hoplita.

Mameluco de saliva, la baba jóven.

Los mocos aburridos pegados en la silla de Crocce.

Un salivero en casa de Marcial

atender las inmundicias

encallar en la herida.

Sabíamos necesitar.


Daniel Battilana

marzo 07, 2012

MÁS VECES


Sobre un recién más veces

Oler más veces

Morir más veces por un recién

Recién un juguete

Más veces un juguete

Recién un sobre

Más veces un molde

Vivir más veces por un molde

No estar temprano

No estar más veces

Vivir más veces

El puente más veces

Recién más veces

daniel battilana más veces.



Daniel Battilana

febrero 22, 2012

Substancias


Substancias busco substancias
que signifiquen abismo
o por sí solas cambio

Esperanza es un bendito temor
que cubre de ignorancia

Substancia
para eternarme todo este tiempo

Rezo, que es arribar a uno mismo
restándome de piélago marchito.

¿Hay alguna materia
que no haya rezado
este enfermo de materia?


El gusto de la mariposa
más tendida que mi
rezo enfermo de silencio


Recién llegada a mi inmensidad
triste que esperarme era
sometido a mí en un sulfuro de amenaza.

Es un bendito temor de perros que se lanzan.


Daniel Battilana

Ladrillos


Miro los ladrillos
que el viejo puso
a reposar tranquilos
Unos sobre otros
ordenan el tiempo
de esta casa
Puesta donde está
la casa nos observa
ida de retornos
me teme tibia
cuando apresura
su silencio de aplomo
Unos sobre otros
mis cimientos
fuerzan maquinadas
En las paredes
esta impresión de apoyo
y de resuelto despojo
En las paredes la luz
que nos devuelve el día
No es la noche
la que motiva el sueño

es un rival de pobreza
de juicio quitado
cáscara de rebeldía
¿Dónde estamos?
Me quedé en lo que mitiga, en ser.
Preso de varas
otra vez
en los detalles involuntarios
soy feliz.

Daniel Battilana

Como los pobres


Como los pobres, siempre aquí
otra vez bebo la vida hasta el sueño impar.
Aprendo a no hacer brillo de mis sombras
a revisar el universo antes de caer.
Agosto huele a manzana;
cuento con mis dedos los nacimientos
con mis manos las muertes.
Cada partida
empaña más la luna del espejo.
Cierro la ventana,
el sol come el color de la ropa
y atrae las moscas.
La casa guarda el calor
y se llevan la noche.

Daniel Battilana

Baldías


La tarde apura sus arenas baldías
por el irrepetible patio.
Ensaya el frío
todo el peso del viento en mi cara.
La silenciosa violencia de los grillos
arde afuera; una parte del mundo
se ocupa de esquivar
el poderoso arte de las avispas.
Todos los demás son renegados
entre un primero y un último.
Unas hojas apuran la tarde,
que practicó puntería
sobre nuestras piernas y corrimos
rayando todo el cielo de la esquina.

Daniel Battilana

Jornadas


I
Con la voz
rompo el relieve de mi estatura,
la provoco y no maduraría ningún
otro fruto que no fuera contundente.

Hay un espacio inútil en la palabra:
es un ser querido
a quien contesto con cosas rotas.

Perdido ya el primer filo,
presencio los fuegos en que arden
los sapos que derramaron el tintero.

Jornadas de un río en un Río;
la luz, último rostro del infinito,
hace tornasoles al desprecio.

II
Hoy recoger el cielo no es sencillo,
entonces no persigas la caída,
duda de mi intención y serás
proclama de árboles: callada
como la última armonía.

Tus ojos abiertos a la ronda,
ronda de peces puntuales
me nombran
cuando pudo más mi sombra en la pared.


III
(Qué es expresarse
sino el tamaño de manos
yendo y viniendo
entre cuerpos!


IV
Con el tiempo de perfil,
vivir sería un hábito nuevo,
la verdad... anónima
lupa y espejo perderían su valor.

Un vendaval de luz
arrastra
silencio de antorchas.
Apenas una escaramuza secreta
de cristales limpios.


Daniel Battilana (Fulcro, 1997, edit Cucaña)

En la hoja


En la hoja y de espalda
me doy este rigor.
Con toda la  indecisión
que el tiempo carga
dejo caer los ojos
¿o no estamos aquí para lo mismo?
Me doy este rigor,
que ciertamente
no aconseja la muerte,
sin la íntima ausencia,
con la coherencia de la esfera,
cuando golpea lo diverso
en una sola forma de vivir.
Me doy este rigor
el de estar ahí
y ser sin evocar una respuesta.
Si hasta se puede la verdad
procurando un error
a modo de generosa negación.

Daniel Battilana

Poema


Hay una vacante de palabra,
un desmantelar el orden entre las manos.
Algunas noches alguien respira a mi lado,
se agita y me recuerda las horas.
El resto es una escalera ritual
y aprensiva, un camino
conduciéndome a parques, a recintos.
Al que imprime el tiempo
le tocará la parte más cruenta
deberá ceñir los comienzos
y perfeccionar el olvido.


Daniel Battilana

febrero 03, 2012

Poema


No me trae el frío.
Por el borde, cerca del cabo
en que está sujeto tu silencio,
acampa, a modo de ceniza,
el ala sideral de la noche.

Yo no hice este otoño
en que aprendo a mirar
o a leer según me dejas
la tinta bruma de tu piel cerca.

Yo no hice estos pies que se alejan,
que se estiran en noches de polvareda.
La casa (tal vez tus ojos)
se anticipa a la verdad.

No hay llanto de brotar.
Todo es premura en mi memoria quieta.
La lluvia en tus hombros
es la rosa inexpugnable de los días

Daniel Battilana (Fulcro, edt, Cucaña 1997)

enero 25, 2012

Ninguno

Los ojos de Ninguno son secos
esconden la fortuna de llorar.

Daniel Battilana.

octubre 19, 2011

Mira por dónde los ajos vienen a brotar
a trazar en colores el perfume de la tierra;
es una parte nueva venida a nuestros días,
igual a un soplo, al fruto del limón;
viene a trazarnos sendas
borradas antes en retirada
           siempre en retirada.
Mira ahora, justo
que lo estoy haciendo todo bien,
justo que me lavo las manos.
Satisfecho de defectos he colmado el ansia.
Por eso la retirada de volverme quieto,
quieto es este impulso de traza adentro.
Afuera
queda el cuerpo orilla que seduce la calma.
El olvido del porqué trajo el sosiego.
No entender no saber,
es poder resolverme en paz.
Hasta el límite impreciso de la sensación
       traje mi cuerpo
siempre en retirada.

Daniel Battilana. Vulnerario, Edit Cucaña 2002
Estoy harto de tocarte

siempre en mi mismo lugar.

¿O soy una mancha que se repite

en el deleite de tocarte en mí?


Daniel Battilana

octubre 17, 2011

FANATOSCOPIO

Demorarse mucho

Eso es la foto

Demorar los ojos

Del sujeto despierto

Demorarse todo el tiempo

Depredar la mirada

Apagar suposiciones

Acomodar de toda sombra la escasa

Reemplazar el dolor por la herida

Engañar con lo fijo

Deslumbrar con lo poco



Son mentiras las fotos del agua,

del azul de blanco en las escarapelas,

del clavo, del nudo, del perro.



Hay fotos precolombinas enterradas aún.

Hay una foto movida de dios.
De dios temblando


Los guantes salen todos negativos.


Cunde una cera puerca sobre los bizcochos de nitrato

es el manjar frío de tu tedio, plata.



Escópico ungüento de la seducción lenta.

Los colores esféricos de tu tormenta, lente.



Es cierta la foto que mira,

La que desde los manteles

Unta de bordes al envero meridión.


¿Cómo es la foto que olvida?


La luz no me ve.


Me afligen tus interrupciones,

el envío plano de tu manto

instala la ceniza en la conversación.



Sean fotones procaces

Sean almácigas pegajosas

Sean verbos de ilusión


Nunca las cosas son mirarlas.


Solo es astucia

de tu mirada que no cesa.


Daniel Battilana.

octubre 11, 2011

Te fuiste de mi lengua.

Te fuiste de mi lengua

a la tuya

de lo agrio a lo dulce



Por el mismo camino

en sentido contrario

es la esperanza



Si vuelvo a mi lengua

es para hablarte

la tuya es para escucharme

aunque provoque mi silencio



Nadie se va del cuerpo

a defenderse en el otro

si sólo sacudiéndolo

despierta a nuestras intenciones.



La lengua lo tiene todo

ese rato es todo

lo que tu paladar

escucha de mí.

 
Daniel Battilana

octubre 09, 2011

Ya naufragué constante
                   con todo inútil
con lo inútil de lo valioso.





D. Battilana.

octubre 06, 2011

Encallar


Encallar en el otro
tal una nave tardía
la palabra de barro
Una flauta húmeda
de retiro disuelto
Sonar Sanar Sonar
dejar la fracción
parecerse a un rito
El agua iza la barca
apenas aprendemos
el avestruz humeante
que habita el fondo
se relaja mostrado

Es de viento desprenderse

Daniel Battilana.

septiembre 17, 2011

Seros

Seros

Uno está solo
cuando no hay revoluciones
donde acudir a buscar compañía.
De no finalizar solos luego de revolucionar,
ser ninguno como antes
cero mientras revolucionamos
uno de nada revolucionario.
Insecto mula trabajo centinela
todo muere unido, muerde separado.

Luego de revolucionar
escribimos seros por cero
cada por nada
hago por vago
lo por no, ello resultó aquello,
suele por duele;
moneda es aún bandera
fusilar se usa para emparejar.
Dejamos de pronunciar
lo que conocimos
para no tener que salir
a buscar seros o ser oz.

Daniel Battilana